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Cavadol®

20 Cápsulas
C.N. 222663.0

El precio original era: 20,95 €.El precio actual es: 19,70 €. IVA incluido

Descripción

Cavadol® 20 cápsulas es un complemento alimenticio elaborado a base de Theracurmin® Super y Vitamina C.

Cavadol® 20 cápsulas resulta de interés en estadios en los que es importante reforzar tu sistema inmunológico, pues favorece el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Se recomienda la ingesta de Cavadol® acompañada de un vaso de agua. Cavadol® es apto para celíacos e intolerantes a la lactosa.

Cada cápsula de Cavadol® contiene, Theracurmin® que es una dispersión coloidal de partículas submicrónicas de curcumina y  curcuminoides de tamaño entre 300nm – 350nm, que son estables y dispersables en agua. Esta nueva formulación de curcumina favorece su absorción y su biodisponibilidad, se la denomina curcumina de alta biodisponibilidad. VITAMINA C, La Vitamina C (ácido L-ascórbico) que es una importante vitamina hidrosoluble, antioxidante que se caracteriza por contribuir al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Información Nutricional
Por Dosis de 2 Cápsulas
%VRN*
Ácido L-Ascórbico (Vitamina C)
400 mg
500%
Extracto de cúrcuma, (THERACURMIN®)
120mg
            Curcumina
39mg
*Valor de Referencia de Nutrientes
  • Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada.
  • Es recomendable seguir una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.
  • No superar la dosis diaria recomendada.
  • Mantener fuera del alcance de los niños.
  • No recomendado su uso en Menores de 18 años.
  • No ingerir por mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
  • En caso de alteraciones en la función hepática, biliar, o de cálculos biliares, se desaconseja el uso del producto
  • No conservar a temperatura superior a 30°C.

EAN: 847000222663.0

CÓDIGO NACIONAL: 222663.0

Claves para un sistema inmunitario fuerte

El sistema inmunitario depende en gran medida del estado nutricional y del estilo de vida. Una alimentación adecuada aporta los nutrientes necesarios para que las defensas funcionen correctamente. Cuando existe un déficit nutricional, la capacidad de respuesta frente a virus y bacterias puede verse comprometida.Seguir una dieta variada, rica en frutas, verduras y alimentos frescos, ayuda a mantener la función inmunológica en condiciones óptimas. En periodos de mayor exigencia física o cambios estacionales, los complementos alimenticios pueden utilizarse como apoyo para cubrir posibles carencias.Además, es fundamental adoptar hábitos saludables: realizar actividad física de forma regular, mantener un peso adecuado, evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, dormir lo suficiente y gestionar el estrés.

Nutrición: la base de las defensas

Una pauta alimentaria equilibrada debe incluir proteínas, hidratos de carbono, grasas saludables, vitaminas y minerales. Estos nutrientes intervienen directamente en la producción y activación de las células inmunitarias.Las carencias nutricionales se asocian a una mayor susceptibilidad a infecciones. Micronutrientes como el zinc, el selenio, el hierro, el cobre, el ácido fólico y vitaminas como la A, B6, C y E son esenciales para el correcto funcionamiento del sistema inmune.Se encuentran principalmente en frutas, verduras, legumbres y frutos secos, así como en complementos multivitamínicos que pueden ayudar a cubrir necesidades específicas.

Vitamina C: un nutriente esencial

La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y protege a las células frente al daño oxidativo.También participa en la formación de colágeno (importante para piel, huesos y vasos sanguíneos), favorece el metabolismo energético y mejora la absorción del hierro.Está presente en cítricos como naranja, mandarina y limón, además de en frutas como el kiwi y diversas verduras.

Movimiento y defensas: una relación directa

La práctica regular de ejercicio físico moderado favorece el equilibrio del organismo. Mejora la circulación sanguínea, facilitando la distribución eficiente de las células inmunitarias.Además, contribuye al control del peso corporal, al bienestar cardiovascular y a la reducción del estrés, factores que influyen positivamente en la respuesta inmunológica.

Factores que pueden debilitar el sistema inmune

El estado inmunitario puede verse afectado por distintos factores relacionados con el estilo de vida:

  • Estrés prolongado

  • Falta de descanso

  • Sedentarismo

  • Consumo de alcohol o tabaco

  • Alimentación desequilibrada

El estrés crónico, en particular, puede alterar la regulación del sistema inmunitario y aumentar la vulnerabilidad frente a infecciones. Asimismo, los cambios estacionales pueden suponer un desafío adicional para el organismo.

Envejecimiento y respuesta inmunitaria

Con el paso del tiempo, la capacidad de respuesta del sistema inmunitario tiende a disminuir, fenómeno conocido como inmunosenescencia. Esto puede incrementar la susceptibilidad a infecciones, especialmente respiratorias.En personas mayores son frecuentes los déficits de micronutrientes debido a una menor ingesta o a dietas menos variadas. Por ello, una adecuada planificación nutricional y, cuando sea necesario, la suplementación específica, pueden contribuir a mantener el sistema inmunitario en condiciones óptimas.

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